Tu aparato tiene más bacterias de las que creés.
Así nació Oral Sonic One para resolver el problema que nadie estaba resolviendo.
Así nació Oral Sonic One para resolver el problema que nadie estaba resolviendo.
El problema
El cepillo y las pastillas limpian la superficie. Pero las bacterias y el biofilm viven adentro en micro-rayaduras donde ninguna cerda llega. El resultado siempre es el mismo: olor que vuelve, amarillo que no sale, y bacterias que pasan a tu boca con cada uso.
No es descuido. Es que nadie te dio la herramienta correcta.
La solución
La cavitación ultrasónica lleva décadas en los consultorios odontológicos. Funciona generando 40.000 ondas por segundo que crean microburbujas capaces de entrar en cada grieta del aparato sin fricción, sin químicos agresivos, en 5 minutos.
Lo que hicimos fue traer esa tecnología clínica al uso doméstico diario. Compacta, simple y disponible en Argentina por primera vez.
No estética superficial. Limpieza que elimina lo que no se ve el biofilm, las bacterias y el riesgo real que viene de un aparato mal limpio.
No gadgets. La misma cavitación ultrasónica que usan los odontólogos adaptada para que cualquier persona la use en casa, todos los días, en 5 minutos.
Agua. Un botón. 5 minutos. La rutina más simple que tuviste y la más efectiva. Sin excusas para no hacerlo.
Detrás de cada Oral Sonic One hay alguien que usó alineadores, que tiene un retenedor, que se despierta con la placa de bruxismo y se pregunta si realmente está limpia. Creamos este producto para esa persona.